A pesar de los incrementos, el salario mínimo apenas cubre las necesidades alimentarias y no alimentarias de una familia pequeña, situándose cerca del umbral de pobreza. Si bien la pobreza laboral ha disminuido, persiste una alta desigualdad
Aprende más de este tema con Estella María Esparza Zúñiga, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.